Décadas atrás, muchas organizaciones de ámbito mundial habían caído en crisis económica, precisamente por problemas a la hora de interpretar su información financiera. Son muchas las normas contables que hoy en día existen y que pueden resolver este inconveniente, el problema es que no todas son tan efectivas, puesto que se pueden apreciar dificultades en:

  1. Establecer una comparación entre dos estados financieros, donde los datos obtenidos pueden llegar a perder credibilidad.
  2. Los altos costos en la aplicación de normas para empresas internacionales.

Baja esta premisa, varios países industrializados vieron la necesidad de desarrollar un conjunto homogenizado de normas contables a nivel mundial, que permitieran la eficacia en el control y la transparencia del estado financiero de algunas industrias y entidades Bancarias. Pero ¿a qué prácticas o normas se refieren? ¿Quiénes las fundó? Y ¿cuáles son sus propósitos?

Se trata de las Normas Internacionales de Información Financiera – NIIF, conocidas también por sus siglas en inglés IFRS.  Según la constitución colombiana, en el artículo 3 de la Ley 1314 del 2009, estas son “aquellas normas de contabilidad e información financiera, que concierne al sistema compuesto por postulados, principios, limitaciones, conceptos, normas técnicas generales, normas técnicas específicas, entre otros, que permiten identificar, medir, clasificar, reconocer, interpretar, analizar, evaluar e informar las operaciones económicas de un ente, de forma clara y completa.

Las NIIF fueron creadas en 1974 por el IASC (Internacional Accounting Comité Foundation), quien años más tarde tuvo una reestructuración grande con sus objetivos y pasó a denominarse IASB (Internacional Accounting Comité Foundation).

La IASB, es un comité organizado por una serie de profesionales contables en todo el mundo, que establecen una serie de objetivos para desarrollar estándares contables de calidad para administradores y acreedores de una organización, y a su vez al Estado para poder recaudar los impuestos arrojados en las mismas.

Entre los países que las han hecho obligatorias para las diversas empresas, están los que constituyen la Unión Europea y países latinoamericanos como; Costa Rica, Venezuela, Guatemala, Honduras, Panamá Perú y República dominicana.  Asimismo, algunos países orientales como china, Japón y Australia.

Todos los profesionales en el ámbito contable de los países antes mencionados, están sujetos a conocer su teoría, dominarlas y saber interpretarlas. Son éstas las que permitirán un alto desarrollo y formación a la hora de emplearse en una organización.

¿Cómo ha sido la adopción mundial de las NIFF en la actualidad? Ha sido buena, aunque no ha sido fácil porque requieren de tiempo y dedicación. Y cuando se habla de tiempo, se refiere al estudio, la adopción y culturización que necesita este proceso, puesto que es difícil desacostumbrar a un país frente al manejo del estado financiero de todas sus organizaciones, debido a que las NIFF, no sólo comprometen a través de cambios y mejoras en los estándares de contabilidad, sino también en su parte legal, ambiental, cultural y tecnológica de una empresa.

¿Cómo implementar las NIFF en una organización? La Superintendencia de Sociedades, ha establecido unos procedimientos para aplicar dichas normas a empresas grandes, medias y pequeñas, se trata de dos grandes pasos que requieren de mucho cuidado y dedicación, tales como:

  1. Designar un responsable para el proceso de implementación. En esta parte la organización debe designar un profesional contable a cargo, para que éste pueda ejecutar este proceso de una forma eficiente y eficaz, de acuerdo con los conocimientos frente a la norma.
  2. Establecer un cronograma para identificar los resultados dados en un balance general, en el cual es indispensable analizar los activos, pasivos, ingresos, y gastos, con el objetivo de identificar el estado y situación patrimonial de una organización, conociendo de esta forma:

–  El estado de resultados, es decir; la cuenta de pérdidas y ganancias

–  El estado de evolución de patrimonio neto

–  El estado de resultados integrales

– El estado de flujo de efectivo que es el estado de origen y aplicación de fondos.

Bajo esta premisa, si se aplica dichos pasos que refieren a las normas NIIF, se podrá hacer que las empresas tengan mejor conocimiento de su información contable y puedan fortalecer todos los procesos de la misma, debido a que si ellas identifican con certeza lo que gastan y los ingresos que entran, posiblemente habrá una eficiente gestión, permitiendo que éstas se puedan posicionar en los mercados nacionales e incluso internacionales.